Eliminamos sedimentos, arena, óxido y partículas suspendidas para proteger el sistema y mejorar la calidad del agua desde la primera etapa.
Nuestro sistema de ósmosis inversa elimina hasta el 99% de sales, minerales, metales pesados e impurezas disueltas, obteniendo un agua de alta pureza.
Reduce el cloro, olores y sabores no deseados, mejorando el sabor del agua y preparándola para una purificación más eficiente.
Como paso final, el agua es desinfectada mediante luz ultravioleta, eliminando microorganismos sin utilizar productos químicos.
Cada garrafón es lavado, sanitizado e inspeccionado antes de ser llenado, garantizando limpieza y seguridad en cada entrega.
Realizamos controles diarios durante el proceso de purificación para asegurar que cada garrafón cumpla con nuestros estándares de calidad.